Saturday, October 10, 2009

Banana Republic


Amigo lector si logras leer hasta el final descubrirás porqué este artículo es optimista.

Este término peyorativo fue creado en 1904 por el humorista y escritor O. Henry. Se usaba para describir ciertos gobiernos, corruptos y tiranos, de los países suramericanos, centroamericanos, del Caribe, Asia y África. Pero a nadie se le ocurría, en esa época, que el término podría terminar utilizándose para la Argentina.

En esos años, la Argentina ya contaba con el PBI más alto de América después de EE.UU. y Canadá. Pocos años después llegó a tener un PBI equivalente al de todo el resto de Latinoamérica sumado. Pero no sólo teníamos una riqueza per cápita que superaba el promedio europeo, Argentina lograba ser el primer país del mundo en desterrar el analfabetismo, aún antes que EE.UU. Así, los que escapaban de la pobreza y de la violencia europea se dirigían hacia Nueva York o Buenos Aires como los dos principales puertos que competían ofreciendo libertad, paz y progreso.

Tal vez el propio éxito alcanzado nos hizo creer que todo había sido fácil. Olvidamos las dificultades de construir 30.000 km de ferrocarriles que cruzaban tierras inhóspitas, semi-desiertas, y donde bandadas de indios nómades guerreros asolaban las poblaciones rurales. Olvidamos la ardua tarea de construir ciudades, escuelas, edificios públicos, el Teatro Colón, los tranvías, el cultivo de las tierras de sol a sol, el crecimiento de la industria incipiente, todo hecho con enorme esfuerzo y tecnología bastante primitiva.
Creímos que la riqueza se creaba sola, “basta con escupir para que salga una flor”, se creía que “la Argentina crece de noche”. Entonces, empezamos a ampliar nuestros derechos, ya no eran sólo la libertad, la vida y la propiedad como fruto del esfuerzo personal, pasamos a tener derecho a una “vivienda digna”, “vacaciones pagas”, “jubilaciones estatales”, “planes descansar”, “aguinaldo”, “estabilidad del empleo público”, “participación en las ganancias de las empresas”, “participación en las decisiones empresariales”, “justicia social”, “propiedad con función social”, “distribución de la riqueza”, “bajar el precio de los alquileres”, “establecer y exigir salarios mínimos”. Era la nueva doctrina de los necesitados: “Donde hay una necesidad hay un derecho”. Surgieron los “planes alimentarios nacionales”, “comida gratis en las escuelas”, “permitir la invasión de tierras fiscales o incluso privadas”, “colchones, chapas, ladrillos, gratis”, y ¿por qué no? “lavarropas, zapatillas, juguetes y vacaciones en Chapadmalal”,… si total sobraba el oro en el Banco Central; ¿porqué estudiar o dar exámenes?, más bien había que facilitarle las cosas a los estudiantes: “ingreso irrestricto a las universidades”, “pasar de grado sin estudiar”, de paso un general le regaló las Obras Sociales para que pudieran financiarse más fácilmente los gordos sindicatos… y todo esto lo recibíamos sólo por ingresar a territorio argentino.

El resultado fue un deterioro institucional de proporciones mayúsculas. Debido al concepto de “Justicia Social”, los jueces resolvieron que ya no tenían que “dar a cada uno lo suyo”, sino que había que evaluar la necesidad de las personas en cada caso particular. Así, ya no tenía sentido condenar a los ladrones, porque los principales eran los propios funcionarios públicos y los sindicalistas y sobre todo los legisladores que creaban leyes expropiatorias con impuestos cada vez más altos, hasta llevarse dos tercios de los ingresos de los ciudadanos. Ya entonces, la Justicia había desaparecido y nadie quedó para defender a los ciudadanos contribuyentes. El clientelismo consolidó a los partidos populistas y las listas sábanas encabezadas con candidaturas testimoniales terminaron por destruir la representación del pueblo y la división de poderes, es decir, la república. El Poder Ejecutivo dominó al Legislativo y el Judicial fue controlado por el Concejo de la Magistratura. Junto a la república se perdió el federalismo, y la Nación absorbió el 70% de todos los recursos fiscales. La partidocracia reinante avanzaba sobre el cuarto poder, La Prensa, cuando ya sabían que no sería defendida por nadie. La riqueza había desaparecido y se culpó a EE.UU., a los ricos, al FMI, a los extranjeros. La pobreza que era apenas un 2% en 1986, subió al 10%, luego al 20% y hoy supera largamente el 30%. Finalmente, el gobierno creyó que era demasiado y decidió reducirla sino en la realidad, al menos en los informes del INDEC.

Pero cuando ya todo estaba perdido, el pueblo empezó a despertar. El campo dijo ¡Basta de impuestos!, las organizaciones sociales y los grupos de izquierda dijeron ¡Basta de pobreza! Y las organizaciones civiles gritaron ¡Basta de mentiras! y de manipular las estadísticas. De pronto, las encuestas empezaron a mostrar que el gobierno populista tiene un 80% de imagen negativa, y por más que intente dar grandes demostraciones de poder, y de cometer los últimos atracos, todo indica que el poder se les escapa entre las manos dejando un enorme y preocupante vacío que hasta ahora no supo ocupar la oposición.

Sin embargo, las condiciones están dadas. El pueblo está esperando un grupo de líderes con sólidos valores que sepan guiarlo hasta recuperar la senda del progreso, que no es otra cosa que recuperar los valores de nuestros padres fundadores: “Libertad, libertad, libertad… o juremos con gloria morir”.
Agustin Etchebarne
Foro Republicano

Monday, June 01, 2009

¡No se renuncia!

Nos hemos acercado a ese modelo Latinoamericano donde hay una pequeña clase rica rentista y muchos pobres, mientras va desapareciendo la clase media.

Rosendo Fraga constató que hoy somos un país latinoamericano típico y sugirió que si aceptamos esa condición, no estamos tan mal. La semana pasada, el canciller Bielsa se mostró muy contento porque "hemos encontrado nuestro destino Latino-americano". Hoy, estamos más pendientes de lo que les ocurre a nuestros hermanos en Bolivia, Paraguay, Brasil y Chile. Viajar a Europa o a EE.UU. es algo sólo permitido a unos pocos argentinos. Nuestro presidente tampoco puede viajar a Alemania o a Miami porque teme el rechazo, o las venganzas, de los habitantes de aquellos lares que por ventura puede ocurrírseles incautar el famoso Tango 01. Nos hemos acercado a ese modelo Latinoamericano donde hay una pequeña clase rica rentista y muchos pobres, mientras va desapareciendo la clase media. Alfonsín nos devolvió una democracia renga que nos llevó a la hiperinflación. Menem perdió la oportunidad de cambiar la historia, como alguna vez creímos. De la Rúa cumplió su destino catastrófico. Duhalde y Kirchner ya perdieron su oportunidad: Después de la devaluación, en lugar de bajar impuestos volvieron a aumentar el gasto público que en términos reales ya está en los niveles de 1996. La inmediata consecuencia es el aumento de la presión tributaria en 10 puntos del PIB. ¿Pero cuánto pesa el Estado realmente en el bolsillo del ciudadano? Para responder la pregunta tomamos 3 personas de diferentes ingresos: alto ($60.000 anuales), medio ($25.000) y bajo ($6.000). Supusimos que consumen el 100% de sus ingresos y que pagan el 100% de sus impuestos (sabemos que son dos supuestos fuertes). Luego, calculamos el total de los impuestos y cargas que pagan directa e indirectamente: Ganancias, Bienes Personales, IVA, Combustibles, Patentes, ABL, Imp. Cheque, Internos, Inmobiliario, etc. Debemos confesar que no incluimos algunos como el de sellos, y que podemos habernos olvidado de alguna que otra tasa. De todos modos, el resultado es bastante chocante aunque no del todo sorprendente. Del total consumido por la persona de altos ingresos, las cargas públicas llegan al 66%, en los ingresos medios al 58% y en los más bajos al 51%. Esto significa que desde el 1º de enero hasta fin de julio (en promedio) trabajan para el Estado; luego pueden tomarse 15 días de merecidas vacaciones y trabajar para ellos mismos el resto del año. Si hacemos una comparación internacional, veremos que hay muchos países que funcionan muy bien y tienen impuestos igual de altos. El problema es que a cambio nosotros no recibimos nada bueno. La persona que gana $500 por mes, paga al Estado $250 a cambio de mala educación, salud, justicia, seguridad y una jubilación indigna. El de altos ingresos es casi peor, porque a cambio de $3.300 por mes, no recibe ni salud, ni educación, paga seguridad privada, peajes por los caminos; y sólo recibe una mala seguridad y justicia públicas a las que ruega no tener que utilizar porque pondría en riesgo su patrimonio, su persona y su familia. En cuanto a las jubilaciones, bien sabemos todos que el Estado terminó estafando una vez más a los futuros jubilados. Por último, el presupuesto 2004 muestra como el presidente Kirchner no está dispuesto a cambiar este esquema, por un lado estima seguir aumentando el gasto, hasta el 90% del aumento de la recaudación que se obtenga. Y pidió, además, que le autoricen a cambiar (aumentar) cualquier partida que desee sin necesidad de ningún control republicano. Si bien todo esto no lo hemos escrito para defender a Zaffaroni, está claro que sirve para explicar la enorme evasión que hay en todos los estratos sociales, donde los ciudadanos simplemente se defienden del poder absoluto de los gobernantes. Así las cosas, los argentinos estamos dominados por una banda de sátrapas que dilapidan en dádivas y prebendas políticas la mayor parte de los ingresos públicos, sin devolver a la gente el valor de sus impuestos. Pero, si este estado de cosas lo han hecho radicales, peronistas y militares, y el 75% de la población apoya al gobierno. Entonces, ¿porqué nos esforzamos en combatir algo que no es un hecho aislado, una aberración, una monstruosidad; sino un hecho fatal, forzoso, natural y lógico? Sarmiento nos diría "¿Acaso porque la empresa es ardua, es por eso absurda? ¿Acaso porque el mal principio triunfa, se le ha de abandonar resignadamente el terreno? ¿Acaso la civilización y la libertad son débiles…?"* ¿Debemos renunciar a un destino ilusorio de grandeza, de riqueza y de opulencia como el que pensaron Alberdi y Sarmiento? "¡Este porvenir no se renuncia así nomás! No se renuncia porque la tiranía ha triunfado largos y pesados años. No se renuncia porque las brutales e ignorantes tradiciones coloniales hayan podido más en un momento de extravío de las masas inexpertas. No se renuncia porque en un pueblo haya millares de hombres candorosos, que toman el bien por el mal, egoístas que sacan de él su provecho, indiferentes que lo ven sin interesarse, tímidos que no se atreven a combatirlo; corrompidos, en fin, que, no conociéndolo, se entregan a él por inclinación al mal, por depravación; siempre ha habido en los pueblos todo esto, y nunca el mal ha triunfado definitivamente."* "¡No!; no se renuncia a un porvenir tan inmenso, a una misión tan elevada, por ese cúmulo de contradicciones y dificultades. ¡Las dificultades se vencen: las contradicciones se acaban a fuerza de contradecirlas!"

Monday, October 06, 2008

Foro Republicano en Corrientes

CRECE EL DEBATE ECONÓMICO
Corrientes fue escenario de la discusión de "modelos"

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El Foro Republicano instó a una mayor participación ciudadana
Etchebarne es economista y preside el Foro Republicano. Ayer disertó en esta ciudad sobre los objetivos de la entidad que tiene a su cargo. Como economista, dijo sentirse como el personaje de Casandra, que tenía la facultad de "ver" el futuro pero la maldición de que nadie le creía lo que decía.
Siguiendo con metáforas de la antigüedad, también citó el pasaje bíblico de José, el asesor hebreo del Faraón, que hizo una interpretación de uno de sus sueños. El Faraón soñó que siete vacas gordas se comían a otras siete vacas flacas.
José le explicó que eso significaba que habrá siete años de progreso, seguidos de siete años de decadencia. Es decir, le anticipó lo que en economía se denominan "ciclos económicos".
"José le aconsejó al faraón que acumule reservas en el tiempo de la abundancia para poder disponer de ellas en los tiempos de escasez", recordó Etchebarne. "Es lo que hacen hoy los países serios: ahorran en los buenos tiempos para gastar en los malos. Menos la Argentina, donde se actúa exactamente al revés. Y así nos fue: gastamos en exceso cuando las cosas andan bien, y cuando llega la mala época el Estado aplica el ajuste", agregó.

CAMBIOS

Etchebarne recordó que "alguna vez fuimos la séptima economía del Mundo", por lo que dedujo que "el problema de la Argentina no es económico sino político y social". Por eso abogó "por un cambio de sistema". "Algunos dicen que también se necesita un cambio cultural, pero las culturas cambian mucho más lentamente", agregó. Ejemplificó en que los argentinos que van a vivir a otros países "actúan rápidamente como actúan en esos países, y no por eso dejan de ser argentinos. Y al revés: Suecia es uno de los países de menor índice de corrupción; pero la empresa sueca Skanska es sinónimo de corrupción en la Argentina".
Cuestionó el "modelo corporativo" existente en el país, en detrimento de las instituciones democráticas, republicanas y federales.
Consideró que los males del país "sólo podrán superarse con una mayor participación de los ciudadanos".

Thursday, July 10, 2008

Es la República, estúpido!

En 1992 el candidato Bill Clinton derrotó al presidente George Bush (padre) que buscaba su reelección fundándose en la rápida victoria lograda el año anterior en la primera Guerra del Golfo (contra Irak). Clinton basó su campaña presidencial en la famosa frase "Es la economía, estúpido". Logró demostrar que las principales preocupaciones del electorado estadounidense se centraban en la recesión y el desempleo.
En Argentina, hasta hace muy poco, la economía era la principal fortaleza del matrimonio presidencial. Podía insistir en que "hemos salido del infierno", ya que la economía de nuestro querido país crecía por quinto año consecutivo, mientras la pobreza y el desempleo descendían. Así, las advertencias de los economistas eran descartadas con diversos epítetos cáusticos y descalificadores. Pero, como se sabe, en economía uno puede hacer lo que quiere, excepto evitar las consecuencias.
En los años ‘80, el gasto público creció enormemente financiándose con inflación, hasta que la gente decidió fugarse de los pesos. El ministro Sourrouille tuvo la ocurrencia de cambiar los pesos por Australes, pero el público descubrió el artilugio y la Argentina entró en una siniestra competencia entre inflación y devaluación. La “hiper”, como la llamaban coloquialmente nuestros compatriotas, logró licuar el gasto público. ¡Claro, junto con nuestros salarios!
En los ‘90, luego de varios intentos por controlar el gasto, el presidente Menem encontró en Domingo Cavallo un hombre que logró recomponer la confianza con su plan de Convertibilidad. El “Mingo” antes de implementar su plan, se preocupó por licuar el gasto del Estado, claro junto con nuestros salarios: devaluó la moneda de A 5.000 a A 10.000 por dólar, y entonces sí los reemplazó por la ecuación: 1 peso = 1 dólar. Esto le dio un importante aire inicial (un colchón) para poder hacer reformas estructurales, privatizaciones, desregulación y apertura de la economía.
Pese a los legendarios enojos del Mingo, el gasto público siguió engordando sin parar. Habíamos aprendido que si lo financiaban con inflación el gobierno saldría por la ventana. Con la confianza restaurada lograron financiarlo con deuda pública. Pero la experiencia terminó mal, subieron las tasas de interés internacionales mientras se apreciaba la moneda y la industria perdía competitividad. A medida que la economía entraba en recesión se sucedieron diversos “planes de ajuste” y aumentos impositivos, pero no lograron contener el gasto total que ahora subía por el costo del endeudamiento.
Al entrar en el tercer milenio, el nuevo presidente no logró torcer el rumbo. Por fin, luego de 4 años de recesión y de la salida anticipada de varios presidentes, Duhalde eligió desatar una nueva mega-devaluación culpando a sus antecesores. Empezó su gobierno, entonces, con una tremenda licuación del gasto público. ¡Claro, junto con nuestros salarios! Gracias a la mega-devaluación y a la inmensa quita de la deuda, el gasto cayó casi un 70% por debajo del máximo alcanzado en 1999, de U$D 96.700 millones del comienzo de la década, y la pobreza saltó al 54%. Esto generó una reactivación en base a salarios de hambre y licuación de pasivos de bancos y empresas.
Desde entonces, el gasto público vuelve a crecer a tasas alarmantes. Pero, esta vez creyeron haber aprendido y por eso lo financian con impuestos. El superávit fiscal pasó a ser la variable endiosada, capaz de justificar todo aumento impositivo. Sin embargo, la deuda pública total en 2007 alcanzó US$ 145.700 millones superando los US$ 145.000 millones que había en diciembre de 2001, a pesar de la enorme quita, lo que demuestra que el mencionado superávit nunca existió.
Mientras tanto, el gasto de 2007 alcanzó los U$D 89.600 millones. Y la historia continúa, en abril el gasto corriente trepó 50,4% interanual. Las estimaciones más conservadoras estiman un total de U$D 113.000 millones para 2008. Al igual que la tarifa del taxi o el Big Mac superarán, en dólares, los valores de 2001. Allí se encuentra la simple explicación del impuestazo al campo: la imperiosa necesidad de más caja. Cómo cualquier adicto al gobierno nada le alcanza. Si le dieran para administrar la Antártida, en poco tiempo habría escasez de hielo.
Todo tiene un límite, el aumento del gasto y los impuestos desalienta la inversión, termina por frenar la economía y desata la inflación. Por fortuna, el interior empezó a hacer las cuentas y recuperó su espíritu FEDERAL; y el campo estalló ¡BASTA de impuestos!
El gobierno sólo tiene ahora una disyuntiva dolorosa: o bien devalúa y suelta la última ancla anti-inflación (licuando el gasto y nuestros salarios); o bien acepta una también dolorosa experiencia de estancamiento con inflación.
Es posible que empiece por la segunda y termine en la primera. No lo sabemos. Sólo sabemos que el gobierno ha elegido al campo como culpable de todos los males (inflación y recesión), de modo que no esperamos ver una solución pronta a este conflicto.
Nuestra esperanza se funda en el renacimiento del espíritu republicano, representativo y federal, que está estampado en el primer artículo de nuestra Constitución. Tal vez, con ese espíritu logremos conformar una nueva fuerza política que surja de una confederación de múltiples partidos, que sea capaz de articularse organizadamente para ganar las elecciones de 2009 y conformar equipos técnicos y políticos capaces de gobernar a partir de 2011.
Al igual que en las revoluciones americanas empezamos hablando de plata y terminamos por darnos cuenta que “ES LA REPÚBLICA, ESTÚPIDO”.

Publicado en el periódico "Foro Republicano", junio 2008

Tuesday, June 10, 2008

Bases federales para caminar hacia el cambio político

Con los ojos puestos en el Encuentro Republicano que se realizará en octubre de este año en Rosario, el economista Agustín Etchebarne estuvo en Roca y brindó una charla destinada a promover y sumar voluntades a los proyectos que se impulsan desde las ONGs "Foro Republicano" y "Ciudadanos por el cambio".
Una "nueva forma de hacer política", sobre la base de un núcleo de ideas básicas, fue la propuesta que trajo consigo el presidente del "Foro Republicano", hombre de trayectoria en el sector privado y dedicado desde el año 2000 al trabajo en el tercer sector.
"Debemos dar el paso previo para formar un partido político fuerte y alternativo al peronismo actual, un espacio donde puedan sumarse muchos de los más de 700 partidos políticos chicos y medianos que hay en el país", reflexiona Etchebarne, convencido de que el unipartidismo se convierte, tarde o temprano, en enemigo del sistema republicano y democrático. "La inexistencia de un partido opositor organizado, articulado, capaz de ser considerado como una verdadera alternativa de gobierno, es una patología grave para cualquier democracia", enfatiza.
Con esa idea clave nace el Foro Republicano: "es un catalizador que junto a otras ONGs intenta fortalecer una mentalidad pluripartidaria en los argentinos, sumando a los viejos partidos políticos, pero bajo una nueva forma de hacer política".
Esa nueva forma es, según su propuesta, modificar las estructuras verticalistas que son comunes a todos los partidos y promover el federalismo para aplicarlo a un nuevo sistema electoral tanto de las autoridades partidarias como de los representantes gubernamentales. Es así que, por ejemplo, de la mano de los proyectos que impulsa la ONG "Ciudadanos por el Cambio", se está planteando como proyecto de ley la eliminación de las "listas sábana" y su reemplazo por el sistema de "Circunscripciones Binominales", que garantiza una mayor representatividad territorial y de las minorías.
Etchebarne describe al Foro Republicano como "un espacio plural de reunión" de aquellos que comparten la idea de impulsar una transformación democrática y republicana pero que "por una u otra razón han estado alejados de la vida política".
Las bases de esa transformación son claras: "respetar la república, la democracia, los derechos civiles, la justicia, la honestidad, el federalismo, la propiedad privada y una excelente educación para todos".
"Tenemos vocación de unir y sumar, y creemos que el cambio puede generarse a partir de la participación", es uno de los lemas de trabajo de esta Asociación Civil.

Los objetivos

Según puede verse en el sitio web del Foro Republicano (www.fororepublicano.com), el objetivo de esta organización es "construir una alternativa institucionalizada, real, viable, que defienda los valores y principios republicanos. Generar, formar, colaborar y dar espacio a futuros líderes políticos: nuevos dirigentes y técnicos que sientan la vocación del servicio público con honestidad, valores y liderazgo político, para que formen el equipo de transformación de la Argentina".
"Construir ámbitos políticos capaces de desarrollar y formar nuevos dirigentes, aumentando y mejorando la oferta política en la Argentina, y brindar oportunidades para que los ciudadanos participen recuperando una visión sana, honesta, amigable e idealista de la política", son parte de la misión de esta organización no gubernamental.

"Ciudadanos por el Cambio"

Esta ONG nació, tal como dicen sus fundamentos ideológicos, "para decir basta a la corrupción, a la ineficiencia y al abuso de una clase política que prioriza su perpetuación en el poder por sobre los problemas de la gente y el futuro del país".
Es por eso que "Ciudadanos por el Cambio", junto a un grupo numeroso de organizaciones de la sociedad civil de distintos puntos del país, promueve la participación de los ciudadanos en "la cosa pública" e impulsa el proyecto de ley de erradicación de las cuestionadas "listas sábana" para la elección de representantes gubernamentales.
Transparencia de las candidaturas y libre acceso a la información del Estado son otros de los núcleos del trabajo de esta organización, que tiene como misión "producir las reformas políticas de fondo necesarias que nos permitan elegir a los mejores candidatos a la hora de votar".
Para conocer más sobre esta ONG: http://www.ciudadanosporelcambio.org.

(extraído del periódico La Comuna de General Roca)

Thursday, September 27, 2007

¡No se renuncia! II

Argentinos, Alfonsín nos devolvió una democracia renga que nos llevó a la hiperinflación. Menem canjeó una oportunidad de cambiar la historia por la quimera de la reelección por la que endeudó a la nación y quebró a la república. De la Rúa cumplió su destino desgraciado. Duhalde hizo saltar a la pobreza al 54% de la población. Kirchner nos hundió en la mediocridad y en un populismo prepotente, grosero, y tosco.
Así las cosas, parece que estamos dominados por una banda de sátrapas que dilapidan en dádivas y prebendas, a cambio de votos y voluntades, la mayor parte de los ingresos públicos, sin devolver a la gente el valor de sus pesados impuestos.
Pero, si la declinación lleva más de 70 años, y han formado parte de ella todos los gobiernos, militares, radicales, y peronistas. Si el gobierno actual, aún frente a reiterados escándalos de corrupción, a la evidente opresión ejercida sobre periodistas y empresarios, al retorno de la inflación, la escasez de energía y hasta de algunos alimentos, al lamentable resultado material en forma de flacos salarios para la mayoría de la población. Si aún pretende sobre toda esta malaria una hegemonía matrimonial en la República. Si pese a todo, mantiene el liderazgo en las encuestas. Si en cambio nuestro candidato, que representa los valores republicanos, democráticos, la cultura del trabajo, el esfuerzo por progresar, la movilidad social, el gobierno limitado, los mercados libres, la excelencia en la educación, no logra despegar en las encuestas.
Entonces, ¿porqué nos esforzamos en combatir algo que no es un hecho aislado, una aberración, una monstruosidad; sino un hecho fatal, forzoso, natural y lógico? (*)
Sarmiento nos respondería:
“¿Acaso porque la empresa es ardua, es por eso absurda? ¿Acaso porque el mal principio triunfa, se le ha de abandonar resignadamente el terreno? ¿Acaso la civilización y la libertad son débiles…?” ¿Debemos renunciar a un destino ilusorio de grandeza y de riqueza, como el que soñó Alberdi y logró la generación del 80? No, señores.
“¡Este porvenir no se renuncia así nomás! No se renuncia porque la tiranía ha triunfado largos y pesados años. No se renuncia porque las brutales e ignorantes tradiciones […] hayan podido más en un momento de extravío de las masas inexpertas. No se renuncia porque en un pueblo haya millares de hombres candorosos, que toman el bien por el mal, egoístas que sacan de él su provecho, indiferentes que lo ven sin interesarse, tímidos que no se atreven a combatirlo; corrompidos, en fin, que, no conociéndolo, se entregan a él por inclinación al mal, por depravación; siempre ha habido en los pueblos todo esto, y nunca el mal ha triunfado definitivamente.”[…] “¡No!; no se renuncia a un porvenir tan inmenso, a una misión tan elevada, por ese cúmulo de contradicciones y dificultades. ¡Las dificultades se vencen: las contradicciones se acaban a fuerza de contradecirlas!”(*)
Argentinos, nuestro enemigo es la tiranía en todos sus órdenes, en el gobierno, pero también en los múltiples partidos opositores que no han sabido unirse en un auténtico Partido Federal Republicano y Democrático. Han elegido a sus candidatos despóticamente, a dedo, en mezquinas negociaciones hasta último minuto, lejos de los esquemas institucionales que operan en los países civilizados. Acaso el enemigo se encuentra dentro de nosotros mismos, ese enano fascista que Oriana Fallaci descubrió que cada argentino esconde en su seno.
Pues bien, nuestra obligación es vencerlo. Echeverría nos alienta desde su tumba: “Miserables aquellos que vacilan cuando la tiranía se ceba en las entrañas de la patria”.
Nuestro objetivo entonces, más allá de las inmediatas elecciones de octubre, será fusionar decenas de partidos demócratas, liberales, republicanos, renovadores, comprometidos con el cambio, que están diseminados por todo el país, en un único y auténtico partido Republicano, Federal y Democrático. Republicano porque respete su propia carta orgánica, implemente la división de poderes interna y limite a sus autoridades; Federal porque acate las autonomías de cada distrito o localidad, sin que deban esperar las decisiones de ningún porteño/a bonito/a; y Democrático, porque venere las elecciones internas abiertas preestablecidas con un sistema electoral de voto directo que respete la proporcionalidad y representatividad de los votantes para todos los cargos públicos y partidarios.
Compartimos el sueño de Alberdi de una Argentina rica y opulenta, tenemos un camino, la unión de miles de dirigentes de decenas de partidos atándonos a reglas pétreas que limiten nuestros egos y ansias personales, limitándonos para que cada uno pueda concentrarse en ser útil en lugar de ser importante. No existe un proyecto alternativo equivalente, por eso no podrán vencernos, es sólo cuestión de tiempo.
Con Sarmiento y Alberdi les decimos: NO SE RENUNCIA.
(*) Las itálicas corresponden a textos extraídos de: Facundo o Civilización y Barbarie en las Pampas Argentinas. D. F. Sarmiento – 1845

Thursday, June 28, 2007

Arrasó Macri

Arrasó Macri

Triunfo contundente de Mauricio que es Macri. La farmacéutica Fabiana Ríos le gana al aparato clientelista en Tierra del Fuego; "impossible is nothing".

El domingo 24 de junio de 2007 fue un día importante. Pero ¿Qué aprendimos? y ¿Cómo sigue la película?

Argentina está cambiando y hoy lo percibimos todos. Empezó en Misiones, siguió en Buenos Aires, Santa Fe, hasta Tierra del Fuego. Sobre un mapa monocromático se despliega una colorida paleta, violeta en el norte, rosa en el sur y una textura amarilla vibra en el centro...

Los vecinos votaron en la Ciudad de Buenos Aires por un mensaje positivo de cambio, cordialidad, alegría, propuestas, equipo, inclusión, diálogo, cortesía, profesionalidad. Un duro contraste contra el mensaje agresivo de diatribas permanentes, de enemistad, conflicto. Las categorías "amigo-enemigo", dan lugar al diálogo cordial entre vecinos que pensamos de diversas maneras, que sostenemos que no existe un pensamiento único, donde la complejidad y la diversidad de opiniones son percibidas como riqueza.

Telerman pierde como un caballero y adopta con naturalidad, y de inmediato, el diálogo cordial entre oficialismo y oposición, para hacer una transición ordenada. Un lujo. Ibarra, con algo más de esfuerzo, sigue la misma línea. Filmus mantuvo su omnipotencia: sostiene que ellos tienen la absoluta certeza de tener razón y que los vecinos se equivocan. En fin, no nos detengamos en el pasado.

¿Cómo se construye una alternativa para octubre? ¿Hay tiempo suficiente?
Patricia Bullrich, inteligente, pregunta para qué Macri concentra su primera acción en reunirse con el presidente saliente, en todo caso con los candidatos a reemplazarlo, dado que el día que asuma la Jefatura de Gobierno será el mismo día en que el presidente entregue la banda y el bastón al siguiente.
Para Macri su primera acción es el diálogo con el gobierno para demostrar que no busca confrontar sino construir. Primer paso: la seguridad de la población, y para ello la derogación de la Ley Cafiero y traspasar el poder de policía a la Ciudad, con los recursos financieros correspondientes.
Lilita Carrió, desde su omnipotencia, no entiende lo que ocurre, intenta acomodar lo que pasó en la Capital a su castillo artificial. En lugar de adaptar su pensamiento a la realidad, adapta la realidad a su pensamiento, en un juego psicológicamente peligroso. Argentina cambia, busca una salida, pero no para entrar en un nuevo mapa monocromático de distinto color. Argentina va hacia el diálogo que da una amable bienvenida a la diversidad. (Lavagna ausente...)

Las nuevas generaciones lo comprenden mejor. Adrián Perez y Esteban Bullrich en una misma mesa cordial, analizan el futuro, el 2007 ineludiblemente dará paso al 2008, al 2009 y sobre todo al bicentenario de Alberdi y de la patria en 2010 y al gran cambio en el 2011.

Para 2007, la clave es Macri. Ya afirmó que colaborará para construir la alternativa para octubre. Pero, Lavagna ya dijo que está en las antípodas de Ricardo López Murphy, y que sólo se uniría con todos los que lo sigan a él. Lilita, iluminada por el Espíritu Santo, no desciende a dialogar con los simples mortales.
Entonces, Macri enfrenta tres opciones. Difícilmente se suba al ring en octubre, porque podría perder todo lo que está construyendo con paciencia y método de ingeniero, "paso a paso". Mantenerse al margen, no parece una opción inteligente. Entonces, es probable que se incline definitivamente por RLM. Esperamos con ansiedad. Pondrá sus condiciones porque su bendición es indispensable para tener alguna chance en octubre.

La propuesta de RLM es pragmática. Con Lavagna y Lilita es imposible construir nada antes de octubre. Entonces, hagamos un pacto de no agresión y apoyemos al segundo en la segunda vuelta. Es racional y pragmático, pero aún así, es necesario que alguien le abra el corazón a Lilita. Con Lavagna será más difícil, después de todo, tal vez sea más afín al oficialismo.

Trabajemos para festejar el bicentenario lejos de Hugo y de Evo…y para no ver a Cristina cuatro años en televisión.

Un colorido saludo
Agustín Etchebarne

Foro Republicano