Monday, June 01, 2009

¡No se renuncia!

Nos hemos acercado a ese modelo Latinoamericano donde hay una pequeña clase rica rentista y muchos pobres, mientras va desapareciendo la clase media.

Rosendo Fraga constató que hoy somos un país latinoamericano típico y sugirió que si aceptamos esa condición, no estamos tan mal. La semana pasada, el canciller Bielsa se mostró muy contento porque "hemos encontrado nuestro destino Latino-americano". Hoy, estamos más pendientes de lo que les ocurre a nuestros hermanos en Bolivia, Paraguay, Brasil y Chile. Viajar a Europa o a EE.UU. es algo sólo permitido a unos pocos argentinos. Nuestro presidente tampoco puede viajar a Alemania o a Miami porque teme el rechazo, o las venganzas, de los habitantes de aquellos lares que por ventura puede ocurrírseles incautar el famoso Tango 01. Nos hemos acercado a ese modelo Latinoamericano donde hay una pequeña clase rica rentista y muchos pobres, mientras va desapareciendo la clase media. Alfonsín nos devolvió una democracia renga que nos llevó a la hiperinflación. Menem perdió la oportunidad de cambiar la historia, como alguna vez creímos. De la Rúa cumplió su destino catastrófico. Duhalde y Kirchner ya perdieron su oportunidad: Después de la devaluación, en lugar de bajar impuestos volvieron a aumentar el gasto público que en términos reales ya está en los niveles de 1996. La inmediata consecuencia es el aumento de la presión tributaria en 10 puntos del PIB. ¿Pero cuánto pesa el Estado realmente en el bolsillo del ciudadano? Para responder la pregunta tomamos 3 personas de diferentes ingresos: alto ($60.000 anuales), medio ($25.000) y bajo ($6.000). Supusimos que consumen el 100% de sus ingresos y que pagan el 100% de sus impuestos (sabemos que son dos supuestos fuertes). Luego, calculamos el total de los impuestos y cargas que pagan directa e indirectamente: Ganancias, Bienes Personales, IVA, Combustibles, Patentes, ABL, Imp. Cheque, Internos, Inmobiliario, etc. Debemos confesar que no incluimos algunos como el de sellos, y que podemos habernos olvidado de alguna que otra tasa. De todos modos, el resultado es bastante chocante aunque no del todo sorprendente. Del total consumido por la persona de altos ingresos, las cargas públicas llegan al 66%, en los ingresos medios al 58% y en los más bajos al 51%. Esto significa que desde el 1º de enero hasta fin de julio (en promedio) trabajan para el Estado; luego pueden tomarse 15 días de merecidas vacaciones y trabajar para ellos mismos el resto del año. Si hacemos una comparación internacional, veremos que hay muchos países que funcionan muy bien y tienen impuestos igual de altos. El problema es que a cambio nosotros no recibimos nada bueno. La persona que gana $500 por mes, paga al Estado $250 a cambio de mala educación, salud, justicia, seguridad y una jubilación indigna. El de altos ingresos es casi peor, porque a cambio de $3.300 por mes, no recibe ni salud, ni educación, paga seguridad privada, peajes por los caminos; y sólo recibe una mala seguridad y justicia públicas a las que ruega no tener que utilizar porque pondría en riesgo su patrimonio, su persona y su familia. En cuanto a las jubilaciones, bien sabemos todos que el Estado terminó estafando una vez más a los futuros jubilados. Por último, el presupuesto 2004 muestra como el presidente Kirchner no está dispuesto a cambiar este esquema, por un lado estima seguir aumentando el gasto, hasta el 90% del aumento de la recaudación que se obtenga. Y pidió, además, que le autoricen a cambiar (aumentar) cualquier partida que desee sin necesidad de ningún control republicano. Si bien todo esto no lo hemos escrito para defender a Zaffaroni, está claro que sirve para explicar la enorme evasión que hay en todos los estratos sociales, donde los ciudadanos simplemente se defienden del poder absoluto de los gobernantes. Así las cosas, los argentinos estamos dominados por una banda de sátrapas que dilapidan en dádivas y prebendas políticas la mayor parte de los ingresos públicos, sin devolver a la gente el valor de sus impuestos. Pero, si este estado de cosas lo han hecho radicales, peronistas y militares, y el 75% de la población apoya al gobierno. Entonces, ¿porqué nos esforzamos en combatir algo que no es un hecho aislado, una aberración, una monstruosidad; sino un hecho fatal, forzoso, natural y lógico? Sarmiento nos diría "¿Acaso porque la empresa es ardua, es por eso absurda? ¿Acaso porque el mal principio triunfa, se le ha de abandonar resignadamente el terreno? ¿Acaso la civilización y la libertad son débiles…?"* ¿Debemos renunciar a un destino ilusorio de grandeza, de riqueza y de opulencia como el que pensaron Alberdi y Sarmiento? "¡Este porvenir no se renuncia así nomás! No se renuncia porque la tiranía ha triunfado largos y pesados años. No se renuncia porque las brutales e ignorantes tradiciones coloniales hayan podido más en un momento de extravío de las masas inexpertas. No se renuncia porque en un pueblo haya millares de hombres candorosos, que toman el bien por el mal, egoístas que sacan de él su provecho, indiferentes que lo ven sin interesarse, tímidos que no se atreven a combatirlo; corrompidos, en fin, que, no conociéndolo, se entregan a él por inclinación al mal, por depravación; siempre ha habido en los pueblos todo esto, y nunca el mal ha triunfado definitivamente."* "¡No!; no se renuncia a un porvenir tan inmenso, a una misión tan elevada, por ese cúmulo de contradicciones y dificultades. ¡Las dificultades se vencen: las contradicciones se acaban a fuerza de contradecirlas!"

4 comments:

ale said...

¿¡¡¡¡Que Menem tuvo la oportunidad de cambiar la Argentina y la canjeo por la reelección!!!!!!!!?
Por favor, tu comentario es tan desacertado como la utilización de Rosendo Fraga como referente de algo. ¿A caso pensás que lo que hizo no era lo que estaba en los planes? ¿que el egoismo de poder lo llevo a querer perpetuarse en la presidencia? explicaciones místicas, sí algo hizo fue cambiar el país por el que tenemos ahora, país de corruptos y de una clase rica y otra inmensamente pobre. Y sobre todo, y menos entiendo como podés pensar eso, destruyo todo débil cimiento repúblicano y democrático

santiago said...

eduardo marti.
vi la pagina y lei tus comentarios... creo profundamente en el cambio. vivi en dos años en españa y llegue a pensar que la salida era no volver...pero estoy aca en tucuman tengo 23 años y estudio lic. recursos humanos... tengo muchas ganas de ser parte del cambio.. fuerza..y conta conmigo

santiago said...

lo que queria poner al comienzo del comentario anterior es que te escuche este viernes en la expo de tucuman cuando fui a la charla de eduardo marti.

Juventud Liberal Tucumán said...

Santiago:
Si querés ponerte en contacto con nosotros, escribinos a oficina@jatucuman.org.ar o por el Facebook de Fundación Junior Achievement Tucumán.
Podés ser parte del cambio cultural en Tucumán, somos varios los que estamos en eso.
Esperamos que te pongas en contacto con nosotros. Saludos.

Manuel.